Hagase la Música

Miércoles, 29 de Marzo de 2017

Historia del Tango


Se editan los primeros tangos

Se editan los primeros tangos

Con el aporte de los músicos de conservatorio y de aquellos que venían de formarse con grandes maestros de música, el Tango pasó a ser un género que no solamente aportaba méritos como expresión musical, también comenzó a ser visto como negocio -valga el término- por distintos sectores, como el de las editoriales, por ejemplo...


Cuando aún no había concluido el siglo diecinueve fueron tentados algunos compositores para editar sus obras. Las editoriales, que venían observando la difusión del género, el gran caudal de músicos que tocaban en distintos escenarios porteños, como así también el eco que tenía esa música en los sectores populares, decidieron apostar a la edición de los tangos más relevantes. Lo que venía siendo un reclamo de músicos y público en general se concretó a través de dos o tres editoriales que, de esta forma, contribuyeron a darle un nuevo espaldarazo a la música de Buenos Aires. Con la edición de las obras, los únicos que hacían verdadero negocio eran las editoriales, que compraban los tangos a sus autores por muy poco dinero y luego de impresos los vendían, sin otorgar ningún tipo de regalías a sus autores.

Con la edición de los tangos ya no se perdían las obras como en tiempo pasado, en que muy pocas pudieron conservarse y difundirse a través del tiempo. El éxito conseguido a través de los impresos fue de tal envergadura que, en poco tiempo, la gente común llegaba a las editoriales para comprar la partitura de su obra preferida o para encargar aquella que todavía no había sido impresa. Ante la firmeza de la demanda, los compositores fueron tentados, con anticipos o mejoras en los valores de compra, para que no dejaran de componer nuevas obras. Cada tirada representaba miles de ejemplares que se distribuían en distintos comercios del ramo, no solo de Buenos Aires sino también de Montevideo. Inclusive se llegó a formalizar un negocio paralelo para atender a aquellos que componían sin saber música (de los que quedaban muchos a principios del 1900) y necesitaban pasar sus obras al pentagrama. Estos contrataban a músicos profesionales que, por unos cuantos pesos, pasaban al papel sus composiciones y de esa forma podían presentarse ante las editoriales para venderlas. Todos estos tejes y manejes se prestaban a que los autores y compositores fueran, en definitiva, los menos favorecidos por el negocio. Más aún en el caso de los músicos sin formación, que debían recurrir a otras personas para poder transcribir sus obras en una partitura.

Pese a todas estas circunstancias no cabe duda que la edición de las obras tangueras fue un hecho positivo que aportó mayor difusión al genero. Las obras de Ángel Villoldo, por ejemplo, que comenzaron a imprimirse a comienzos del siglo pasado, contaban con tiradas de varios miles de ejemplares que llegaban a muchísimos hogares y músicos de toda condición. El tango «El Choclo», cuya edición se formalizó en 1905, se extendió como reguero de pólvora por toda la ciudad. Se tocaba no solamente en los cafés y salones de baile, también se escuchaba por las calles y en todo lugar donde hubiera un músico aficionado al tango.

El modo en que las editoriales difundían las obras nuevas fue motivo también para que los autores inmortalizaran una costumbre muy porteña. Nos referimos al Organito; medio a través del cual se hacían escuchar por las calles los últimos tangos editados, para que la gente luego comprara los impresos.

El Organillero fue un gran difusor del tango. Su recorrido por los barrios de la ciudad se constituyó en una sana costumbre, esperada por la gente en cada esquina. Muchos son los tangos que lo nombran, que dan testimonio de esa tarea alegre, siempre recompensada con la sonrisa espontánea de alguna porteña de ley.

Su paso por los conventillos encendió cortes y quebradas; más de uno se inició en el baile al ritmo lento, pero cadencioso, de un organito. ¿Cómo no va a traer recuerdos?, ¿Cómo no ser agradecido con el fiel organillero que todas las tardecitas le ponía melodías tangueras al despertar de la luna?

Hector Romay "El Tango y sus protagonistas"
Bureau Editor



Efemerides

  • 18 de enero de 1986: muere Edmundo Rivero.

  • 15 de enero de 1901: nace Rosita Quiroga.
    Guitarrista y cancionista. Artista de gran personalidad fue una gran difusora del tango en el exterior donde tuvo muchísimos admiradores.

  • 06 de enero de 1922: nace Roberto Rufino.
    Cantor. Sus primeras actuaciones las realizó con la orquesta de A. Bonavena, tenía 14 años. Es autor de varios tangos "Como nos cambia la vida", "Eras como la flor" y "El bazar de los juguetes" entre otros.

  • 26 de diciembre de 1906: nace Imperio Argentina.
    Cancionista y actriz. Con Gardel filmó dos películas "Melodía de arrabal" y "La casa es seria". En su extensa trayectoria grabó varios tangos, entre ellos "Negra", "Se va la vida", "Andate con la otra" y "Rocío".

  • 25 de diciembre de 1935: nace Susana Rinaldi.
    Actriz y cantante. En el canto se inició grabando para el sello Madrigal. Inauguró la Botica del Ángel cantando tangos. En 1976 viajó a Europa y debutó en el teatro D'Orsay y en 1977 en el Olimpia.

Citas

  • Roberto Goyeneche
    “Siempre recuerdo lo que me dijo Aníbal Troilo Pichuco, uno de los músicos más importantes: «Hay que contarle al público, no cantarle, porque de cantar se encarga la orquesta»”

  • Aníbal Troilo
    "De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires."

  • Carlos Gardel
    "Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria".

  • Rodolfo Mederos
    "La relación con el bandoneón es como con los amigos o con la mujer: hay épocas en que estamos muy bien, hay épocas en que nos peleamos un poco"

  • Rubén Juárez sobre "el varón del tango", Julio Sosa
    "Ahora, yo pregunto, de mi generación ¿quién no era fanático de Julio Sosa? La presencia del tipo en el escenario, la orquesta de Leopoldo Federico, cómo lo anunciaban, aparecía entre la gente que iba a bailar con un micrófono inalámbrico. ¡Era Sinatra, para nosotros! El tipo con una pinta impresionante, le tocaba todo a las minas mientras entraba. ¡Era un ganador!"

Clásica y Ópera

Historia

Florence Foster Jenkins, la peor cantante de ópera de la historia

Florence Foster nació en Pensilvania, Estados Unidos, en 1868. Si bien desde niña mostró su gusto por la música y tomó clases de piano, no tuvo el apoyo de sus padres para viajar y dedicarse a ello. En 1885 abandonó su casa y se casó con Francis Thornton Jenkins. El matrimonio no tuvo hijos y en 1902 se divorciaron. Sin apoyo económico, Florence Foster Jenkins no tuvo otro remedio que conseguir dinero enseñando piano.

Copyright Hágase La Música | Todos los derechos reservados.
Osmosis Diseño y Comunicación