Hagase la Música

Martes, 30 de Agosto de 2016

Historia del Tango


Los intérpretes del Tango

Los intérpretes del Tango

A medida que el tango se va extendiendo en el gusto popular se va enriqueciendo su plantel de músicos, dado que buena parte de los que tocaban polcas, habaneras y valses, deciden pasarse al nuevo genero, en el que la demanda de ejecutantes va en aumento. Flautistas, violinistas y guitarristas van conformando tríos, cuartetos y pequeñas orquestas, en las que se agregan: clarinetes, acordeones, mandolinas y otros instrumentos.


La primera gran variante sonora en el tango lo da la incorporación del piano, cuando la música es tocada en lugares cerrados. Al principio su aporte es en calidad de solista, luego formará parte de pequeñas agrupaciones, con objetivos más calificados.

Si bien la cantidad de ejecutantes ya era importante hacia fines del siglo diecinueve, la calificación de los mismos no era para nada destacada. La gran mayoría de los instrumentistas tocaba «de oído», sumando a su habilidad natural para captar melodías, la intuición para armonizarlas. Al no haber un conocimiento más o menos formal de la estructura musical, tampoco existía la posibilidad de escribir las obras en papel pentagramado. La carencia de partituras hacía que cada intérprete tocara lo suyo de mil formas diferentes, dado que en cada ejecución modificaba su obra. También hacia lo propio cuando enfrentaba una pieza de otro autor; allí también afloraba no solo su «oído» para captar la melodía, sino también su creatividad para darle a la obra un estilo propio.

Resulta difícil poder imaginar como sonarían esas obras en manos de aquellos músicos, aunque algunos textos de la época aseguran que suplían su falta de técnica y de conocimientos musicales, con un entusiasmo arrollador. Lamentablemente no quedaron testimonios de aquellas primeras épocas; solamente en algunos casos las melodías fueron pasando de generación en generación, hasta que alguien -como ha sucedido en muchos casos- terminó registrando la obra como suya.

Todavía no habían surgido las orquestas; los músicos tocaban como solistas o en grupos de tres o cuatro a lo sumo. Muchos de sus nombres quedaron en el olvido, ya que el tango por ese entonces era una música ejecutada, casi, por seres anónimos.

En lo que respecta a la forma de ejecución de las obras, hay que señalar que en los comienzos la voz cantante -digamos- la llevaba el violín, que era el instrumento que ejecutaba la melodía; los otros acompañaban tratando de armonizar. Cuando no había violines, era la flauta la que cumplía el rol principal y alguna guitarra la encargada del acompañamiento.

Diez años antes de concluir el siglo hace aparición en el escenario tanguero -ya que desde 1870 se utilizaba para tocar polcas y valses- el instrumento que habría de proporcionarle alma y personalidad al sonido de Buenos Aires: el Bandoneón.

Los primeros instrumentos de este tipo que llegaron al país tenían muy pocas posibilidades técnicas, recién al filo del 1900 se conocen bandoneones con mayor caudal de voces y superior calidad sonora. Hay por allí algún dato, no del todo confirmado, que indica que fue un tal Sebastián Ramos Mejía -a quien llamaban «El pardo Sebastián»- el primer bandoneonísta que dejó surgir del fuelle la melodía de un tango. Otros eruditos que investigaron los orígenes del tango le otorgan ese mérito a Antonio Chiappe.

Los datos que se tienen no siempre son del todo precisos, salvo aquellos en los que hay de por medio figuras importantes cuyo testimonio, difícilmente pueda ponerse en duda. En lo que respecta a la obra tanguera más antigua, hay que dar crédito al bandoneonísta Antonio Chiappe y a los hermanos Bates, que aseguran que: «Dame la Lata» y «Queco», son las obras de mayor antigüedad que se conocen. Según el propio Chiappe, el primero de los tangos mencionados fue compuesto por un clarinetista de nombre Juan Pérez, aproximadamente en 1878. La «Lata», a la que alude el título de la obra, se refiere concretamente, al nombre que se le daba a la ficha que se adquiría en los prostíbulos para poder tener acceso a los mismos.

Con respecto al tango «Queco», se desconoce su autor y se estima que fue compuesto unos cuatro años antes que «Dame la Lata». En lo que se refiere a la palabra que le da título a la obra, la misma seria sinónimo de prostíbulo.

Antes de finalizar el siglo diecinueve Buenos Aires ya había conocido varios éxitos que sirvieron para promover el tango en distintos sectores de la sociedad: «No le hagas caso», «Señor Comisario» y «Ándate a la Recoleta», entre otros, fueron tarareados y cantados en los conventillos y calles porteñas. Cabe acotar que las primeras piezas eran exclusivamente instrumentales y se componían para ser tocadas en las «Escuelas de Baile» o para otros reductos donde se bailaba o se escuchaba. Posteriormente aparecieron los primeros tangos con letra; éstos tuvieron una mayor difusión en razón de que la gente los recordaba más y los pedía cada vez que tenía oportunidad de plantarse ante una solista o un conjunto de tango.

Hector Romay "El Tango y sus protagonistas"
Bureau Editor



Efemerides

  • 18 de enero de 1986: muere Edmundo Rivero.

  • 15 de enero de 1901: nace Rosita Quiroga.
    Guitarrista y cancionista. Artista de gran personalidad fue una gran difusora del tango en el exterior donde tuvo muchísimos admiradores.

  • 06 de enero de 1922: nace Roberto Rufino.
    Cantor. Sus primeras actuaciones las realizó con la orquesta de A. Bonavena, tenía 14 años. Es autor de varios tangos "Como nos cambia la vida", "Eras como la flor" y "El bazar de los juguetes" entre otros.

  • 26 de diciembre de 1906: nace Imperio Argentina.
    Cancionista y actriz. Con Gardel filmó dos películas "Melodía de arrabal" y "La casa es seria". En su extensa trayectoria grabó varios tangos, entre ellos "Negra", "Se va la vida", "Andate con la otra" y "Rocío".

  • 25 de diciembre de 1935: nace Susana Rinaldi.
    Actriz y cantante. En el canto se inició grabando para el sello Madrigal. Inauguró la Botica del Ángel cantando tangos. En 1976 viajó a Europa y debutó en el teatro D'Orsay y en 1977 en el Olimpia.

Citas

  • Roberto Goyeneche
    “Siempre recuerdo lo que me dijo Aníbal Troilo Pichuco, uno de los músicos más importantes: «Hay que contarle al público, no cantarle, porque de cantar se encarga la orquesta»”

  • Aníbal Troilo
    "De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires."

  • Carlos Gardel
    "Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria".

  • Rodolfo Mederos
    "La relación con el bandoneón es como con los amigos o con la mujer: hay épocas en que estamos muy bien, hay épocas en que nos peleamos un poco"

  • Rubén Juárez sobre "el varón del tango", Julio Sosa
    "Ahora, yo pregunto, de mi generación ¿quién no era fanático de Julio Sosa? La presencia del tipo en el escenario, la orquesta de Leopoldo Federico, cómo lo anunciaban, aparecía entre la gente que iba a bailar con un micrófono inalámbrico. ¡Era Sinatra, para nosotros! El tipo con una pinta impresionante, le tocaba todo a las minas mientras entraba. ¡Era un ganador!"

Clásica y Ópera

Historia

Florence Foster Jenkins, la peor cantante de ópera de la historia

Florence Foster nació en Pensilvania, Estados Unidos, en 1868. Si bien desde niña mostró su gusto por la música y tomó clases de piano, no tuvo el apoyo de sus padres para viajar y dedicarse a ello. En 1885 abandonó su casa y se casó con Francis Thornton Jenkins. El matrimonio no tuvo hijos y en 1902 se divorciaron. Sin apoyo económico, Florence Foster Jenkins no tuvo otro remedio que conseguir dinero enseñando piano.

Copyright Hágase La Música | Todos los derechos reservados.
Osmosis Diseño y Comunicación