Hagase la Música


Letras

Ver mís letrasA B C D E F G H I J K
L M N O P Q R S T U
V W X Y Z

Jueves, 24 de Julio de 2014

Historia del Tango

El Bandoneón

El Bandoneón

El Bandoneón es un instrumento musical cromático de fuelle y lengüetas libres similar al acordeón. El autor de este invento es el alemán Heinrich Band de Krefeld, quien lo inventó alrededor del año 1850, momento en que comenzaba el nacimiento del Tango. Su sonido es claro y de gran dilatación. Éste es el secreto por el cual es el instrumento ideal para solos de Tango y acompañamiento en orquestas.


Una primitiva clasificación de los instrumentos musicales establecía tres categorías: 1) de cuerda, 2) de viento y 3) de percusión. Al bandoneón, correctamente, se lo incluyó entre los instrumentos de viento. Pero esta clasificación cayó en desuso por falta de unidad de criterios, ya que 1 y 2 tomaba como base lo que vibraba y 3, lo que hacía vibrar.

En el año 1914 los musicólogos Eric von Hombostel y Curt Sachs establecieron una definitiva clasificación en base a la pregunta: ¿Qué es lo que vibra?: 1) vibra el material que compone el instrumento por su rigidez (xilófono o marimba, entre otros), 2) vibran membranas estiradas rígidamente (tamboril, etc.), 3) vibra una o varias cuerdas extendidas sobre puntos fijos (guitarra, víolín, etc.) 4) o es el mismo aire puesto en vibración, como los órganos de tubo, los armonios, a los cuales se los llama instrumentos aerófonos, y aquí entra el bandoneón junto a los que lo precedieron como el acordeón y más directamente la concertina.

Se lo puede definir entonces como un aerófono portátil con botones, accionado a fuelle, con ejecución de ambas manos simultáneamente, por acción del aire a presión con un sistema de lengüetas metálicas. En el lado derecho están los "cantos afinados" y en el izquierdo los graves, una octava más baja.

Existen los bandoneones cromáticos que expresan la misma nota abriendo o cerrando el fuelle. Si bien éste surgió en la etapa experimental se lo continuó usando en Europa y aún en Japón hasta que llegaron los ejecutantes argentinos. Y el acromático, de mayores posibilidades, el utilizado por los profesionales del tango, que varía la expresión según se lo ejecute abriendo o cerrando, produciendo disonancias y asonancias, a estos también se los llama diatónicos o bisonoros.

Originado en Alemania, lo más aceptado es que su nombre deriva de uno de sus probables creadores o al menos su principal difusor: Heinrich Band y en cuanto al sufijo que sucede al nombre hay opiniones divididas aunque prevalece la que sostiene la formación de una suerte de cooperativa para solventar la construcción del instrumento, dando origen al término "band-union", transformado por razones de eufonía en "bandonion". Para otros autores, cabría la posibilidad de que bandonion habría tomado el sufijo "onion" de varios antecesores como el aeolidicán, el aeolomodikón, el elodicón y el mismo akkordión (acordeón) todos ellos basados en el mismo principio de la lengüeta que vibra.

En cambio, sería erróneo considerarlo derivado del harmonium, instrumento que nada tiene que ver con el bandoneón, salvo el ser accionado a fuelle y tener cierto parecido sonoro.

En nuestro país se habría llegado a bandoneón cuando para ser exportado a países de Sudamérica se lo escribió así. Y en la Argentina tuvo varios derivados tanto orales como escritos, se lo denominó mandoleón, mandolión, bandoleón, bandolión, posiblemente por el mal hablar del pueblo y de los mismos ejecutantes, capacitados para la música pero con mínima instrucción escolar.

Heinrich Band nació en la ciudad de Krefeld, Alemania. Profesor de música y luthier, uno de los 16 hijos de Peter Band, también músico y comerciante de instrumentos musicales, se desempeñó como cellista en una orquesta de su municipio y habría conocido hacia 1840 la concertina -creación de Carl Friedrich Ufflig- instrumento que puede considerarse como el antecesor inmediato del bandoneón y lo incorporó a la agrupación musical en la que actuaba. Dicho instrumento despertó su interés, pero debido a la escasa extensión que tenía se sintió estimulado en perfeccionarlo. En 1843 se estableció con un comercio de venta de instrumentos donde, hacia 1846, habría pergeñado el bandoneón.

Los primeros instrumentos fabricados por Band tenían 56 tonos con 14 teclas bisonoras de cada lado. Luego fabricó otro de 64 tonos y otro de 88. Roth considera que, básicamente, el bandoneón no es otra cosa que una concertina mejorada, con otra disposición en los teclados y sobre todo con una sonoridad distinta. Quizá por eso nunca fue patentado.

El bandoneón de 64 tonos contaba con 32 teclas, 17 del lado derecho y 15 del opuesto, y cada una de las teclas daba una nota distinta. El de 88 tonos tenía 44 teclas, 23 del lado derecho, o cantos y 21 del izquierdo, o bajos.

Heinrich, contribuyó además a la difusión del instrumento con varias transcripciones de obras para piano adaptadas al bandoneón. Fue autor de algunos valses y polcas. A su fallecimiento el negocio siguió en manos de su esposa, primero con un socio y luego con su hijo mayor Alfred, quienes a través de su editorial publicaron "Escalas y acordes en todas las tonalidades mayores y menores para bandoneón", que fue una de las primeras obras de estudio aparecidas para el instrumento.
El acordeón

En 1986, el investigador Manuél Román, ofrece su contribución negando que Band fuese el creador y si un tal Carl Zimermann. Se basa en un aviso publicado por Band en 1850 en el que enuncia: "A los amigos del acordeón: por un nuevo invento, otra vez hemos perfeccionado notablemente nuestros acordeones, y estos de nueva construcción, de formato redondo u octogonal de 88 a 104 tonos, están disponibles en nuestro comercio". De este anuncio, dicho autor extrae estos argumentos para sustentar su hipótesis: 1) que en el mismo no aparezca la palabra bandoneón; 2) que Band no se proclame inventor del mismo. Y añade que en la ciudad de Krefeld no existe registro alguno de la mentada cooperativa "Band-union", además Band figura como comerciante y no como fabricante, no habiéndose comprobado que tuviera empleados en su comercio que lo pudieran haber ayudado en su fabricación. Finalmente que Zimermann basó su creación en la concertina alemana de Ufflig y la denominó Carlsfelder Koncertina. La invención dataría de poco antes de 1849, ya que ese año presentó el instrumento como por él fabricado en la Exposición Industrial de París". Finaliza Román expresando que Zimermann emigró a Norteamérica vendiendo su negocio a Ernest Louis Arnold.

Ambas versiones tienen el mismo origen, la concertina de Uhlig. Es muy posible también que ambos lo fabricaran con una serie de diferencias técnicas, como ser el número de teclas, la diversidad de modelos, la cantidad de cantos a derecha e izquierda, etcétera.

Desde los albores de su fabricación, ha sido patrimonio casi exclusivo de Alemania, cuyos fabricantes se cuidaron muy bien de ocultar ciertos secretos, de manera especial lo atinente a las aleaciones metálicas utilizadas en la confección de las lengüetas.

Ernest Louis Arnold (1828-1910) fue el fabricante de los bandoneones ELA que eran importados en la Argentina y vendidos por Alberto Ohermann. Posteriormente la dirección de la firma pasó a manos de sus hijos, hasta llegar al menor de ellos, Alfred (1878-1933), quien con toda la experiencia ganada desde sus primeros años fundó en 1911 la firma Alfred Arnold Banodonion, fabricante de los famosos y apreciados "AA" ("doble A"). En las propagandas posteriores se lo indicaba como: "El único instrumento para una interpretación perfecta del tango argentino".

La fábrica ofrecía tres modelos: lisos, con media encajadura de nácar o semi nacarados y con incrustaciones de nácar completa. Después de la primera guerra mundial pasaron a ser importados por la casa Emilio Pitzer que tenía registrada su marca y por Luís Mariani.

Bajo la falsa denominación de "América" también llegaron bandoneones para la casa musical de ese nombre, hasta ser descubierta la maniobra. Arnold también fabricaba los "Premier", excelentes en su calidad e importados por Sharp y Veltren. Otra marca renombrada fue "Germania", construidos por "M:Honer A:G" (Matías Honer). Eran estos instrumentos muy sólidos y de excelente terminación. De la misma casa provenían las marcas "Tango", "Cardenal" (en su país era Cardinal) y también "Concertista", todos importados por Oherman.

Los hermanos Alfred y Paul Arnold fueron sucedidos por sus respectivos hijos. Uno de ellos Horst Alfred escribió al autor de este trabajo: "Sabrá que la firma no existe más, mi fábrica fue expropiada y es, desde 1949, "fábrica del pueblo". Ahora se fabrican bombas para motores diesel. En 1950 me fui a Frankfurt y desde esos tiempos me dedico a la venta y afinación de bandonios (sic) en buen estado."

Un hijo de Paul Arnold, hermano y socio de Alfred, pudo salir del Este Alemán y, en la parte occidental del entonces dividido país, establecer su propia fábrica en la ciudad de Obertshausen, contando con la colaboración del Sr. Muller, ex técnico de Alfred. La firma duró hasta poco después de fallecer su titular en el año 1971. Actualmente no existen fábricas de bandoneones.

Se calcula que éste instrumento puede tener una vida útil de 200 años. Dentro de este sombrío panorama la luz de esperanza tiene el nombre de otro alemán que aún no llegó a los cincuenta años de edad, su nombre es Klaus Gutjahr, que los construye en forma artesanal y por encargo. El modelo "Gutjahr II" se realizó teniendo muy en cuenta las apetencias de los tanguistas rioplatenses, sin descuidar su adecuación a la interpretación de la música sacra y de concierto.

En nuestro medio Emilio Torija, realizó un temprano intento de fabricarlos artesanalmente y sería entonces el primer fabricante que tuvo el país. Tenía además un taller de afinación en Rivadavia 3961.

En un cabaret en el que tocaba la orquesta de Pedro Polito, se anunciaba en un cartel: "Bandoneón fabricado por un argentino". Actualmente en la ciudad de Bahía Blanca tenemos un luthier de bandoneones nacido en 1920, que tiene un taller pequeño donde, a pedido, confecciona sus bandoneones, incluyendo las matrices.

Del libro "El tango, el bandoneón y sus intérpretes", Oscar Zucchi, Ed. Corregidor, 1998.
www.todotango.com


Efemerides

  • 11 de marzo de 1980: fallece Julio de Caro.
    Director, compositor, arreglista y violinista. De Caro se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes.

  • 11 de marzo de 1921: nace Astor Piazzolla.
    Compositor y bandoneonista. Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Sus composiciones son ideales para los músicos clásicos que quieren llegar a más público sin hacer concesiones.

  • 18 de febrero de 1918
    Nace Mariano Mores. Músico, compositor y director. Mores es un inspirado compositor de verdaderos clásicos del tango, tanto por la calidad como por el éxito comercial de sus obras tales.

Citas

  • Roberto Goyeneche
    “Siempre recuerdo lo que me dijo Aníbal Troilo Pichuco, uno de los músicos más importantes: «Hay que contarle al público, no cantarle, porque de cantar se encarga la orquesta»”

  • Aníbal Troilo
    "De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires."

  • Carlos Gardel
    "Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria".

Clásica y Ópera

Historia

Los grandes compositores y las sagradas escrituras

Por Jorge de Hegedüs - Las fuentes de inspiración de los compositores es sumamente variada: hechos históricos, situaciones de la vida cotidiana, el folclore nacional, leyendas, acontecimientos políticos, y también la propia situación emocional del compositor. A esto hay que agregar el aspecto religioso. Muchos han sido los compositores que han tomado como piedra de toque asuntos espirituales, especialmente los emanados desde las Sagradas Escrituras, la Biblia.

Buenos Aires, 29/05/2013

El Ballet Estable del Teatro Colón recorre el país con Don Quijote

Bajo la dirección de Lidia Segni, durante el próximo mes de Junio, la compañía del Ballet Estable del Teatro Colón llevará unos de sus títulos más brillantes y exitosos por diversas salas del territorio nacional por tercer año consecutivo. Se presentarán en las ciudades de Rosario, Córdoba, Mendoza, San Luis y Santa Fe.

Copyright Hágase La Música | Todos los derechos reservados.
Osmosis Diseño y Comunicación