Los años 60, fueron muy difíciles para el tango. El rock se había impuesto en la juventud y la política cultural y los medios de comunicación apoyaban más al folklore que a la música ciudadana. El tango estaba "en baja", no se vislumbraba ninguna figura en el horizonte y los tangueros se guarecían en los pocos refugios que había en Buenos Aires. En esas apareció un muchachito rubio, con pinta de galán televisivo, simpático y muy sencillo. Reynaldo Martín fue un remanso de aire puro que enseguida atrajo al público con su voz expresiva y fresca, con una muy buena dicción y, lo que es más importante, afinado.
Me acuerdo que todavía estaba en el secundario, cuando lo ví por primera vez en la televisión en el popular "Sábados continuados" que conducía Nicolás Mancera. Muchos años después me enteré que había participado con éxito de un concurso de nuevos talentos organizado por Radio El Mundo y la revista Radiolandia.
En el sello Odeón graba su primer larga duración "El Alemancito", 1964. El disco contenía algunos temas clásicos: "Ave de paso", "Verdemar", "Por la vuelta" y otros poco divulgados como "Entre la gente" de Paz y Lambertucci, "Aún" de Pérez Prechi y Fresedo y "Lluvia de lágrimas" de Pansera y Lambertucci, entre otros.
En 1966 participa en el magnífico disco de Ben Molar, "14 con el tango" con tres temas, "Alejandra" de Troilo y Ernesto Sabato; "Marisol" de Piana y Córdoba Iturburu y "Sabor de Buenos Aires", de Caló y Mastronardi. Ese mismo año, en el Festival de Tango en La Falda, provincia de Córdoba, interpreta "Esta ciudad" de Osvaldo Avena y Héctor Negro, tango ganador del Festival Odol de la Canción que organizó el Canal 13 de televisión.
Ya había actuado fuera del país, primero en Uruguay en 1964 donde actúa en televisión y diversos locales nocturnos; al año siguiente en Perú, donde repite su promisorio éxito.
Integra calificados elencos en la noche de Buenos Aires: "Cambalache", "El viejo almacén", "Caño 14", "El rincón de los artistas", "Café de los angelitos" y "Vos tango", entre muchos más.
Además de su oficio de cantor, "El alemancito" es un interesante compositor, con más de veinte obras que incluyen tangos, milongas y valses, en colaboración con los letristas Roberto Díaz, Alfredo Mario Iaquinandi, Isusi, y el inolvidable amigo Héctor Oviedo. De su inspiración fueron surgiendo los tangos "A mi país", "Así es la noche", "Como el teatro", "Con su melancolía", "Hay rosas todavía", "Por los viejos", "Se llamaba Juan", "Siempre cantor", "Un fueye sin tristeza" (con Mario Valdez) y "Sólo la lluvia me quedó", la milonga "Milonga para un otoño" y el vals "Memoria de un patio", todos con versos de Roberto Díaz; el tango "Gris de abril" con Héctor Oviedo; la milonga "Milonga para un extraño" con Teodoro José Mouzo, Isusi; y el tango "Triste espejismo" con Alfredo Iaquinandi.
También puso letra a un tango muy caro para nosotros: "Siempre el tango", con música de Daniel Lomuto, realizado en homenaje a nuestro programa radial que conducía Néstor Pinsón.
Durante los años 1968 y 1969 graba tres discos simples, todos con temas compuestos por Osvaldo Avena y Héctor Negro: "Un mundo nuevo", "Buenos Aires vos y yo", "Esta ciudad", "Un lobo más", "Responso para un hombre gris" y "Milonga para el domingo".
Y a partir de allí, los larga duración titulados: "Tangos por el Alemancito" (1971) con el acompañamiento de José Márquez, "Un mundo nuevo",(1974) con la orquesta de Luis Stazo, "De tangos somos" (1981) con la orquesta de Osvaldo Potenza, "Tangos a mi modo" (1984) con la orquesta de Osvaldo Berlingieri, "Soy tango" dos volúmenes (1988), el primero con la orquesta de Omar Valente y las guitarras de Carlos Peralta, el segundo con el Sexteto de Pascual Mamone y las guitarras de Peralta y Villavicencio, "Siempre cantor" (1994) acompañado por las orquestas de Osvaldo Berlingieri, Luis Stazo y Daniel Lomuto, "Reynaldo Martín" (1997) con Alberto Di Paulo y "Tangos de Nuevo Aires" (2000) con Osar de Elía.
Hizo giras por mucho países americanos, Uruguay, Colombia, Brasil, Perú, México y en 1991 fue al festival "Homenaje a Gardel" en Canadá. También estuvo en Australia, actuando en Sydney, Melbourne, Adelaide y Camberra.
En la actualidad, su figura sigue vigente en los locales tangueros, lógicamente su voz a declinado por el paso de los años, pero su simpatía, su personalidad y una experiencia hecha entre tangos y noches, son suficientes para disfrutar a este buen cantor, nuestro querido "Alemancito".
Ricardo García Blaya
www.todotango.com
11 de marzo de 1980: fallece Julio de Caro.
Director, compositor, arreglista y violinista. De Caro se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes.
11 de marzo de 1921: nace Astor Piazzolla.
Compositor y bandoneonista. Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Sus composiciones son ideales para los músicos clásicos que quieren llegar a más público sin hacer concesiones.
18 de febrero de 1918
Nace Mariano Mores. Músico, compositor y director. Mores es un inspirado compositor de verdaderos clásicos del tango, tanto por la calidad como por el éxito comercial de sus obras tales.
Roberto Goyeneche
“Siempre recuerdo lo que me dijo Aníbal Troilo Pichuco, uno de los músicos más importantes: «Hay que contarle al público, no cantarle, porque de cantar se encarga la orquesta»”
Aníbal Troilo
"De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires."
Carlos Gardel
"Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria".

El compositor manifestó muchas veces que ésta era su mejor obra. En ella dio rienda suelta a su inmenso amor por la naturaleza, pero también erigió un nuevo monumento a su nunca silenciado anhelo de libertad. Pudo poner música a las emociones profundas y a una sutil sabiduría de la vejez. El estreno tuvo lugar en Brno el 6 de noviembre de 1924. Pronto se representó la ópera en los teatros alemanes, que siguieron la traducción de Max Brod, poco fiel al original y que no tenía en cuenta muchas de sus sutilezas. En 1961 Walter Felsenstein terminó una nueva adaptación, y más tarde el doctor Peter Brenner realizó una versión que puede considerarse definitiva, muy satisfactoria desde el punto de vista poético y lingüístico.
Considerado como “el artista de música clásica más popular del planeta” por el New York Times, el músico nacido hace 29 años desplegará su talento en nuestro primer coliseo el próximo sábado 26 de mayo, a las 20:30 horas. Lang Lang saltó al estrellato a la temprana edad de 17 años, habiendo estudiado desde los 3 años, para luego convertirse en una inspiración: más de 40 millones de niños comenzaron a estudiar piano clásico en China tras ver a Lang Lang en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Beijing del 2008.