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Sábado, 19 de Mayo de 2012

Interpretes | Músicos

Aníbal Troilo

Aníbal Troilo

En estilo diferente pero en proyección semejante a la de Carlos Gardel, ha sido la figura más representativa del tango en la integral estimación de sus valores artísticos y humanos. Su obra involucró a la vez una latitud enteramente original de arte cuyas distintas dimensiones le han distinguido en conjunto, entre los mayores talentos musicales surgidos en el río de la Plata. Se combinaron en su personalidad de director, acaso de la más armoniosa manera que conoce el tango, las dotes del caudillo, las aptitudes del concertador y la naturaleza del estilista genuino.


Nació en Buenos Aires, Cabrera 2937 entre Anchorena y Laprida -pleno barrio del Abasto- el 11 de julio de 1914. Fue el menor de los hijos de Aníbal Carmelo Troilo y Felisa Bagnolo. Nos dejó el 18 de mayo de 1975.

Aníbal Troilo fue el creador del estilo bandoneonístico más completo, más perfecto, más "duende" sin distinción de sensibilidades o de épocas. La asimilación transfiguradora de ciertos elementos de tres bandoneones precursores -las calidades de sonido de Pedro Mafia, la fuerza conductora de Pedro Laurenz, el fraseo de Ciriaco Ortiz- contribuyó en primera instancia a la génesis y al afianzamiento de su modalidad, realizada ésta luego con entera independencia de temperamento y de forma.

Su tarea de conducción, sus solos fraseados en sus distintas interpretaciones son en alto grado representativas de su personalidad cuyo influjo alcanzó con fuerza de maestría a la formación en principio, de ejecutantes tan destacados como Astor Piazzolla y Leopoldo Federico y a otros muchos que heredaron hasta su actitud física con el instrumento.

El señorío espiritual, la riqueza de una gama emocional que vibra con idéntica intensidad en lo romántico y en lo compadre, el instinto del ritmo, el buen gusto de las ideas, la sencillez de la armonización, la brillantez de un sonido inconfundible, parejo y total en cada nota y la siempre inesperada manera de sentir y de tratar la frase en la división rítmica son algunas de las facetas que han concurrido a su bandoneón, para definirlo en lo artístico y en lo temperamental. Tanto como la inexplicable y subterránea fascinación de su presencia prendido a las botonaduras, ha recortado la imagen dulce y misteriosa de su magnetismo popular.

Estilísticamente surgido de la sensibilidad renovadora, impuesta por la escuela de Julio De Caro, fueron sus maestros dos avanzados cultores de esa tesitura: Osvaldo Pugliese y Elvino Vardaro, y desde 1930 encabezó junto a éstos y junto a Alfredo Gobbi la génesis de una nueva instancia orquestal que culminó con el advenimiento de la Generación Cuarenta.

Líder e ídolo indiscutido de los jóvenes que nutrieron a ésta, respaldó, auspició y contribuyó a enriquecer y a divulgar luego el repertorio de los mismos, orientando y promoviendo a la par, toda una hornada de instrumentadores que sucesiva o alternadamente escribieron para su agrupación: Argentino Galván, Emilio Balcarce, Ismael Spitalnik.

Posteriormente su participación resultó decisiva para la proyección de las revolucionarias concepciones de Astor Piazzolla, apoyando por último, el talento o la inquietud de los músicos que animaron la generación de 1955.

Se combinaron en su personalidad de director, acaso de la más armoniosa manera que conoce el tango, las dotes del caudillo, las aptitudes del concertador y la naturaleza del estilista genuino. Porque todo cuanto hubo en él como ejecutante logró imprimirlo a su orquesta. Por la gravitación emocional eminentemente conductora de su bandoneón y por la condición difícil de saber "pedir" a sus músicos. Dentro de una evolución personal que fue concediendo creciente importancia a la riqueza del arreglo y evidenciando una progresiva preferencia por los tiempos de ejecución más lerdos, la elección de repertorio, la imaginación para el enfoque siempre diverso de cada obra, la madurez y la ductilidad de la realización interpretativa y la calidad y la presencia sonora de la orquesta, fueron siempre pilares de su obra.

Prevalentemente volcado por sensibilidad a una línea de interpretación melódica y romántica, su conjunto abordó no obstante, con igual jerarquía las composiciones para cantar y las páginas para solo instrumental.

Su modo de componer cantando, evidenció desde las primeras obras una marcada preferencia por ciertas formas de tango de contenido melódico. Enraizado al temperamento musical que Enrique Delfino y Juan Carlos Cobián crearon en el tango canción, compartió esa sensibilidad con Joaquín Mora, Lucio Demare, Sebastián Piana, Antonio Rodio, Charlo, el mismo Gardel, el Osvaldo Pugliese de El encopao y de Igual que una sombra; con toda una nutrida pléyade de hombres de la promoción de 1940 y con letristas como Enrique Cadícamo, José María Contursi y Homero Expósito que la interpretaron con perfecta identificación literaria.

Dentro de su repertorio para cantar -lo más nutrido de su obra- cobró trascendente importancia el conjunto de tangos realizado en ideal amalgama de propósitos y de supuestos estéticos, con Homero Manzi: Barrio de tango, Sur, Descepolín y Che, Bandoneón; alianza renovada luego de la desaparición del poetazo santiagueño, con Cátulo Castillo especialmente en La última curda, A Homero y El Ultimo farol, composiciones, -aquellas y éstas- que lo ubicaron también en primerísima línea de compositores.

Más deducida pero menos calificada es su producción de obras orquestales: Onda brava, Tres y dos, A Pedro Mafia, A la Guardia Nueva, Milonguero triste -los cinco en tesitura de refinado clasicismo- y Contrabajeando (éste en colaboración con Astor Piazzolla) y Responso, conforme a desarrollos de contenido renovador.


Efemerides

  • 11 de marzo de 1980: fallece Julio de Caro.
    Director, compositor, arreglista y violinista. De Caro se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes.

  • 11 de marzo de 1921: nace Astor Piazzolla.
    Compositor y bandoneonista. Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Sus composiciones son ideales para los músicos clásicos que quieren llegar a más público sin hacer concesiones.

  • 18 de febrero de 1918
    Nace Mariano Mores. Músico, compositor y director. Mores es un inspirado compositor de verdaderos clásicos del tango, tanto por la calidad como por el éxito comercial de sus obras tales.

Citas

  • Roberto Goyeneche
    “Siempre recuerdo lo que me dijo Aníbal Troilo Pichuco, uno de los músicos más importantes: «Hay que contarle al público, no cantarle, porque de cantar se encarga la orquesta»”

  • Aníbal Troilo
    "De Buenos Aires tendría que decir muchas cosas... Que es mi vida, que es el tango, que es Gardel, que es la noche... Que es la mujer, el amigo... Tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas... Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires."

  • Carlos Gardel
    "Yo me siento muy feliz y satisfecho con el homenaje del pueblo. Porque es mi pueblo. Es el pueblo que sufre y ríe conmigo, y que me aplaude. El pueblo que ha formado el pedestal de mi prestigio y mi gloria".

Clásica y Ópera

Ópera

La zorrita astuta de Leos Janácek

El compositor manifestó muchas veces que ésta era su mejor obra. En ella dio rienda suelta a su inmenso amor por la naturaleza, pero también erigió un nuevo monumento a su nunca silenciado anhelo de libertad. Pudo poner música a las emociones profundas y a una sutil sabiduría de la vejez. El estreno tuvo lugar en Brno el 6 de noviembre de 1924. Pronto se representó la ópera en los teatros alemanes, que siguieron la traducción de Max Brod, poco fiel al original y que no tenía en cuenta muchas de sus sutilezas. En 1961 Walter Felsenstein terminó una nueva adaptación, y más tarde el doctor Peter Brenner realizó una versión que puede considerarse definitiva, muy satisfactoria desde el punto de vista poético y lingüístico.

Buenos Aires, 17/05/2012

El fenómeno Lang Lang llega al escenario del Teatro Colón

Considerado como “el artista de música clásica más popular del planeta” por el New York Times, el músico nacido hace 29 años desplegará su talento en nuestro primer coliseo el próximo sábado 26 de mayo, a las 20:30 horas. Lang Lang saltó al estrellato a la temprana edad de 17 años, habiendo estudiado desde los 3 años, para luego convertirse en una inspiración: más de 40 millones de niños comenzaron a estudiar piano clásico en China tras ver a Lang Lang en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Beijing del 2008.

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